La historia siempre nos será contada de segunda mano, las
memorias del mundo siempre serán escritas por unos pocos, y las reflexiones de las
mismas serán reducidas dadas las prioridades en la vida contemporánea. Basados
en esto podemos encontrar el problema de la conservación de la memoria desde su
veracidad, y desde lo que se omite en la construcción historiográfica, llegando
a el uso de la historia en beneficio de algunos, la manera en la que se expone
la conservación de la memoria da cuenta de la necesidad reflexiva del hombre,
el tan popular no tragar entero es una necesidad para quienes asumen la
construcción histórica, que a su vez es una labor colectiva, la historia que se
base en la narración debe estar sujeta a una investigación y comprobación
constante, seguir con los conceptos de la historiografía tradicional, que se
basa en un proceso teórico y científico,
donde se investiga siguiendo ciertos parámetros.
En lo referente al perdón y el olvido, considero primordial
el separa las nociones del olvido como solución en favor del futuro y por
consiguiente progreso, el hombre debe entender que cada acontecimiento debe
estar sujeto a un análisis, sea bueno o malo, beneficioso o perjudicial para
cada uno, a que me refiero, el hombre a partir de lo acontecido debe fragmentar
y entregarse al análisis de lo que ha sucedido para llegar a la reflexión y el
aprendizaje como finalidad, si hablamos de las guerras y sus participantes, es
necesario que esta práctica se dé tanto para víctima como victimario. Acá el
acto de justicia se hace más que necesario pues este tipo de reflexiones
requieren acciones que permitan el avance real o superación de los conflictos,
los acontecimientos de esta índole violenta requieren intermediarios que den
cuenta de un proceso de perdón y superación mutuo, pues hay que dejar en claro
los motivos del accionar y la veracidad de la reconciliación, claro está que
todo este tipo de consideraciones parecen idílicas pues se fomenta el pago de
una indemnización ya sea con el castigo del “victimario” o el olvido forzoso de
la “victima”. Entendiendo que todo esto sucede porque estamos frente a una
realidad de intereses individuales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario