jueves, 25 de febrero de 2016

La realidad objetiva de los hechos sociales.

Nunca me había sentado a pensar sobre las fronteras que dividen la psicología y la sociología. Creo que siempre supuse, dentro de mi universo parcializado, que aquella estudiaba al individuo y ésta estudiaba a la sociedad, sin detenerme en los diferentes matices que debe haber entre éstas. Tampoco había considerado sus métodos de estudio. Bueno de la psicología estoy un poco más informado, he leído un poco de Freud, un poco de Jung, pero nada que me acredite con los fundamentos para determinar tales cuestiones. En cambio, de la sociología sólo tenía aquella vaga idea que acabo de exponer.
La idea de estudiar los hechos sociales como cosas, “unas actitudes mentales determinadas”, estudiadas desde afuera y que manejan una psicología objetiva; de tal manera que se parte de ideas concretas sobre las diferentes instituciones, para empezar a estudiarlas con métodos más científicos; me pareció innovador y, aparentemente, correcto.Un cambio de la perspectiva occidental que apunta al yo, por ésta que se dirige al grupo social. Leyendo me di de cuenta de las muchas formas en que la sociología y la psicología se cruzan, y me quede pensando en la idea que se expone sobre un punto de referencia entre las dos, las representaciones. Las representaciones que vienen de los mitos y leyendas populares. Éstas son estudiadas por la psicología formal (psicología individual y sociología), la cual busca establecer la atracción o el rechazo en los individuos y en el grupo social hacia dichas representaciones.
Ahora bien, sabiendo que estas representaciones, que aluden a las dos ciencias, se crean a partir de mitos y leyendas, pensé en la relación directa que tiene con la realización audiovisual, ya que para la profesión es tan importante el estudio de los mitos y leyendas que se han inmortalizado en tantas obras artísticas, además, algunas creaciones audiovisuales son, también, representaciones. La cuestión es que estos mitos y leyendas,  muchos arraigados en nuestras memorias desde tiempos inmemorables, van evolucionando y cambiando según los diferentes estímulos que recibe la sociedad y el individuo, entre estos los medios. Esto me lleva  a cuestionarme sobre la importancia que tendrá una realización, no solo en el público especifico, y posiblemente muy reducido, en el que se piensa cuando se realiza, sino en  su impacto en el grupo social entero.


Perdón y Olvido.

Estamos en una nueva era de “paz” para nuestro país, lo que supone un nuevo camino para el perdón y el olvido. La cuestión es qué tipo de perdón y olvido se busca, y de qué manera se piensan conseguir.
Según Paul Ricoeur, autor del libro “La lectura del tiempo pasado, memoria y olvido”, se pueden considerar muchos tipos de olvido, al igual que de perdón. Entre los tipos de olvido  tenemos el olvido profundo, “Borrar la huella”, sacar por completo del sistema alguna memoria. Éste, según el autor, considera la destrucción por la acción del tiempo. En mi opinión, no creo que este tipo de olvido sea el conveniente para nuestro contexto. Y bueno, dadas las tragedias que ha sufrido nuestra sociedad, no creo que haya un mecanismo que pueda borrarlas totalmente, a no ser, claro, que se cuente con un buen plan a muy largo plazo, donde el tiempo pueda actuar y se evite de alguna forma evocar esas memorias,  un caso muy hipotético y, a mi parecer, irrealizable. Además, aun habiendo considerado que de alguna forma se consiga este olvido profundo, no creo que sea pertinente hacerlo, ya que “aquel que olvida su historia, está condenado a repetirla”.
Otro concepto que también me gustaría comentar es el de la  conciencia histórica. La cultura  es “inactual”, y se configura de las diferentes tradiciones y acciones reiteradas que se heredan a través del tiempo. Entonces, según lo planteado, se debería usar la conciencia histórica para borrar esas memorias o experiencias que de una u otra forma configuran de mala manera el ideal de cultura. Lo primero en que pensé al conocer el planteamiento, fue sus fuertes fines políticos. Y si analizamos nuestra sociedad, proyectos con fines parecidos ya se han dado. Sólo hace falta mirar los programas de estudio “oficiales” de la historia  y las diferentes ciencias sociales en la actualidad o de hace 10 años en los colegios (en especial los públicos), o la cátedra de la paz que quieren instituir en los planteles educativos. Con estos casos sólo busco ejemplificar proyectos que, de alguna manera, querían o quieren configurar la cultura en un futuro; sin ánimos de analizarlos, esas determinaciones necesitarían todo un riguroso estudio que no es el objetivo de este modesto comentario a una lectura.
Pienso, en términos generales y desde una visión sesgada, que si bien se quiere alcanzar una meta como la de “mejorar”  la cultura, sería mejor cambiar el enfoque y tratar de mostrar la historia desde diferentes puntos de vista y, aunque parece utopía, de la forma más objetiva, “mimesis de los historiadores”, para que la misma gente sea la que por el peso de los hechos y el uso de su razón,  elija y construya lo que se convertirá en su cultura futura.

Bueno, ya habiendo considerado algunos comentarios sobre el olvido, me permito seguir con lo referente al perdón. Al igual que con el olvido, el autor nos plantea diferentes formas de perdón. Éstas son el perdón fácil y el perdón difícil. (También algunas subcategorías en el perdón fácil, tales como el religioso, el jurídico y el político). Sin ánimos de resumir los diferentes conceptos, haré mi comentario respecto al perdón difícil.  Éste está configurado desde la reconciliación, el intercambio y, lo más importante, el planteamiento de un proceso de duelo con el recuerdo. No se aspira a borrar la deuda con el simple acto del perdón, en cambio se acepta la deuda impagable y se comienza un proceso, donde la víctima y el victimario participan. Este perdón, a mi parecer, es el que debería liderar los diferentes proyectos de reconciliación. No es buscar el perdón en un solo acto, es comenzar un proceso que nos pueda dar, con el tiempo, una realidad de perdón donde las heridas cicatricen debidamente.

miércoles, 24 de febrero de 2016

A propósito de la comunidad


El pasado 16 de febrero, la FM y su ex directora reveló un vídeo en el cual el viceministro del interior y un capitán de la policía. Mantienen una conversación sobre sus preferencias sexuales. Vídeo que el portal de la FM lo presento como “La prueba de los nexos entre la comunidad del anillo y congresistas”.
El título que otorgo la FM al parecer no tiene nada que ver con los nexos entre la red de prostitución masculina dentro de la institución policía nacional, aunque en el video, el supuesto capitán de la policía da algunos indicios para confirmar que si se trata de una red de prostitución, ya que manifiesta haber hecho algunas prácticas para pagar unos favores. Y además  que los hechos pudieron estar ocurriendo a mediados del año 2014 y no en 2008 como se creía. Sin embargo lo que desato cierta polémica fue porque se interpretó como una violación a la intimidad afectando de forma grave a la persona y su familia, a la vez que hubo un pronunciamiento de rechazo por una gran parte del gremio de periodistas ante la actuación de la directora de la Fm. Pero, si supuestamente el video no tenía hechos que involucraran en algún delito al viceministro, ¿por qué lo publicaron? Este cuestionamiento viene al tema sobre la ética del periodista. Según el portal ‘Academia Nacional de Periodismo’ tiene publicado el código internacional de ética periodística UNESCO. Manifiesta que el único organismo de las naciones unidas que tiene el mandato de defender la libertad de expresión y la libertad de prensa es la UNESCO y es donde están publicados diez puntos, el que resalta para esta situación es sobre respeto por el interés público; las normas profesionales del periodista es el respeto total de la comunidad nacional de las instituciones demócratas y de la moral pública. y otro; el cual se refiere al respeto de la vida privada y la dignidad del hombre, este se enfoca por la consideración de la intimidad humana y la protección de los derechos a la reputación del otro., Al parecer la exdirectora de la FM no tuvo en cuenta este tipo de consideraciones y no le importo la difamación y la alusión negativa que se le podía hacer al viceministro del interior. Privilegiando los intereses de un medio amarillista el cual buscaba un tipo de rating exclusivo al ser el único medio con el video en su poder. En esta situación a la ex directora de la FM se le puede agregar una falta más a su nivel ético y es el punto de adhesión del periodista a la realidad objetiva, es claro en este caso, que publicación del video no buscaba una crítica ni una posición por parte de la periodista, el cual puso en evidencia y afirmo a la vez la mala ejecución de este oficio en el país, al no profundizar y no tener una postura honesta a la realidad ni tampoco ser neutral en cuanto a su divulgación que supuestamente primaba como una prueba de una existencia de red de prostitución en entidades e instituciones públicas.
La Constitución Política Colombiana, de los derechos fundamentales en el capítulo 1, artículo 29: “El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas. Nadie podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio. En materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable. Toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio, durante la investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar pruebas y a controvertir las que se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho. Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso”. Es decir, en resumidas palabras, todos los ciudadanos o sujetos son inocentes hasta que se les demuestre lo contrario. En este contexto le hallaríamos la razón al periodista Javier Darío Restrepo quien en una entrevista para el noticiario ‘CM&’, manifestó: “el video debe estar en mano de investigadores y no de periodistas”.  Este es un suceso que le compete a la justicia más no al gremio periodístico, ya que su único deber es el de informar objetivamente.

Pero esto abre una nueva puerta sobre la vida privada de las los servidores públicos, así como en la farándula existe ciertos reportajes que afectan enormemente la vida de las personas que declinan cierta fama, en cuanto a la invasión de su vida privada. Existe un artículo de la página web de la ‘Silla Vacía’ sobre el tema de Vicky Dávila. Manifiesta lo siguiente: “En Estados Unidos, el estándar para hablar sobre la vida privada de los que ostentan poder público es muy inferior a la que tradicionalmente se ha manejado en Colombia. Allá, la vida sexual o familiar, la historia médica, los vicios, son materia periodística porque parten del supuesto de que debe haber una total coherencia entre la vida pública y la vida privada”. Respecto a este párrafo me hace pensar que en parte de que debe existir cierta similitud sobre la vida privada y pública; es sobre si un servidor público debe dar buen ejemplo a su comunidad o al tipo de sociedad que representa. Recordé un caso del gerente del Instituto para el Desarrollo de Antioquia, Mauricio Tobón, quien al principio de este año se convirtió en una víctima más del uso indebido de la pólvora, al perder la visión en un ojo. Sin embargo, este servidor tuvo la valentía a pesar de su condición de salud, de dar la cara y demostrar que su caso sirviera como ejemplo a la comunidad sobre la irresponsabilidad de uso de este tipo de artefactos. El gerente de IDEA se vio obligado a pedir disculpas de su mal acto. Pero con este ejemplo no quiero decir que el viceministro; o mejor, el ex viceministro pida disculpas sobre su condición o preferencia sexual, por supuesto que no. Es que este personaje, no ha aclarado su vinculación con dicha red de prostitución que involucra la fuerza pública y congresistas. El otro ejemplo es el del general Palomino, ya que la Procuraduría le había abierto una investigación por posible incremento patrimonial injustificado y por otros dos delitos más que incluían chuzadas y el inicio de la comunidad del anillo. Pero esto no fue ningún impedimento para que el general de la policía siguiera en su cargo. El nunca dio la cara a los medios sobre sus actos de corrupción ni tampoco presento una renuncia a la institución. Sin embargo esto último solo fue posible gracias a la promulgación del vídeo, que debido a esto Palomino se vio forzado a dejar su cargo cuando fue objetivo directo de los medios de comunicación por culpa de la renuncia, prácticamente alego en su defensa de ser inocente y por último beso a su esposa en público. Este acto solamente dejo en evidencia lo laico y conservador que es este país, ya que la presión social y gubernamental obligo a renunciar de sus cargos a estos tres personajes: la periodista, el general y el viceministro; no por sus actos de corrupción o mala ejecución de sus responsabilidades sino de un escándalo de inclinación sexual que aparentemente es peor que robar. Por ultimo quisiera resaltar la reflexión que hace Fernando Savater respecto a la ética que fundamenta la democracia, a propósito de un buen ejemplo que debe dar un servidor público. Como lo menciona este autor: “La ética es una actitud, una reflexión individual sobre la libertad propia en relación con la libertad de los demás y con la libertad social en la que nos movemos”. Nos hace reflexionar sobre el reconocimiento humano por lo humano, es decir, buscar un bien común y no buscar la individualidad como lo que sucede actualmente, pero lastimosamente todas estas ideas se están desvirtuando ya que, como él mismo lo menciona, los ciudadanos son cómplices de los malos actos de la política debido a que con nuestro voto damos poder a las personas para que nos gobiernen. Pero, ¿Cómo se pretende que un servidor público sea útil para el progreso de la sociedad o de buen ejemplo, si les preocupa más sus actos morales que su su actuación frente a sus responsabilidades?
El sacrifico por Olvidar

El texto de Paul Ricoeur nos da una explicación de la memoria y el olvido, sus diferentes manifestaciones y cómo cada una de estas tienen implicaciones en la persona y en la sociedad. Cada una de estas manifestaciones habla sobre el carácter de cada recuerdo y el potencial que tiene en quedar grabados en un individuo, mientras nos da indicios de cómo actuar frente a la pérdida de la memoria. Con esto podemos entender un poco más la funcionalidad de la memoria y el olvido para ponerlo en juego frente a situaciones como el proceso de paz colombiano, que tanto cuestiona estos elementos. Entender las manifestaciones del olvido y qué implica en la memoria puede ayudar a saber qué se requiere en un proceso como este en términos de perdón y olvido, saber qué posición se debe asumir como sociedad (como ente de memoria colectiva) para aceptar la paz.

Encontes, Ricoeur nos da a entender que la memoria se graba de diferentes maneras en el individuo, equivalente a la facilidad con la que se pueden olvidar y a cómo pueden afectar la realidad de la persona. Concretamente, hay recuerdos que se graban en la memoria del individuo que pueden ser evocados y reflejados en acciones, así como acontecimientos víctimas del olvido, en términos de Ricoeur, inexorable o de lo inmemorial, aquello que no puede ser registrado de manera permanente y a partir del cual no se puede actuar. Paralelamente, nos explican lo que implica someter ciertos tipos de memoria a ciertos procesos de olvido o expropiación del mismo, es decir, el sacrifico que se habría que hacer para lograr olvidar y perdonar.

En este sentido, y contextualizando con el proceso de paz colombiano, lo necesario para someter la memoria colectiva generada por 50 años de conflicto armado en Colombia es un sacrificio, a grandes rasgos, equivalente. La idea no es someter el conflicto armado al olvido inexorable, un olvido al cual no podamos recurrir o que simplemente ignoremos enteramente, pues resultaría en la condena a repetir el conflicto, especialmente si olvidamos las razones por las cuales empezó. Pero sí evitar que la memoria del conflicto sea evocable y se pueda actuar en razón de esta, y aquí es donde entra la profundidad del sacrificio, un sacrificio que se debe asumir como sociedad.

Sin duda los términos que definen la paz deben ser establecidos con total apropiación de la justicia y del sufrimiento grabado en la memoria, directa o indirectamente, en los colombianos, pero hay que saber y entender que debe haber un sacrificio en cierta medida, un esfuerzo por configurar la memoria del conflicto para poder superarlo.



Jairo José Caldera Palacio.

PROHIBIDO OLVIDAR - Museo de Arte Contemporáneo




"Prohibido Olvidar" es la reunión de varias obras que tienen en común el tratamiento de la violencia. Todas son realizadas por artistas latinoamericanos entre los que se encuentran: Luz María Sánchez de México, Catalina Mena de Chile, Francisco Peró de Chile, Chócolo, Fernando Pertuz, Edinson Quiñones y Fernando Arias, los últimos, todos colombianos.








El arte que reúne la exposición "Prohibido olvidar" hace referencia a los diferentes tipos de violencia y además los explora de una manera muy distinta. Por ejemplo, Catalina Mena con Trilogía, explora la violencia doméstica y se da la libertad de experimentar con bordados y cuchillos de cocina usados. Si bien el simple cuchillo puede ser un símbolo representativo de la violencia, el cuchillo de cocina no lo es para el imaginario colectivo, este último representa mayoritariamente a las amas de casa, sin embargo Mena contrapone los dos significados y lo reinterpreta dando así una nueva imagen al cuchillo de cocina que tan inofensivo parece.

Por su lado, "Right Humans", de Fernando Arias, presenta las violaciones a los derechos humanos que sufren las comunidades en los departamentos colombianos de Chocó y Cauca a manos de guerrilleros, paramilitares, y otros agentes del conflicto armado interno del país. Asimismo los personajes de Arias se desnudaron en la obra de arte con el fin de ser liberados de sus armas y uniformes camuflados y aparecen como lo que realmente son: seres humanos. 

"V . F ( I ) N" de Luz María Sánchez representa la violencia que se vive en México como consecuencia de la guerra entre los carteles de la droga y la policía, con armas de fuego que reproducen el sonido de tiroteos registrados por los ciudadanos que presenciaron los hechos. 

En "Niños de chocolate", Fernando Pertuz presenta una serie de pantallas de seda a base de chocolate de los niños que trabajan en el cultivo y cosecha de cacao en beneficio de los monopolios multinacionales que explotan los recursos de la región. También saltan a la vista obras como las de Chócolo, cargadas con un toque de humor negro en referencia a los conflictos cotidianos experimentados por muchos colombianos.

"Prohibido Olvidar" es una invitación por parte de estos artistas a la conciencia, al recuerdo y a la creación de una memoria tanto individual como colectiva, pues, tal como sus obras reafirman, es necesaria esta memoria para entender y no volver a cometer errores del pasado, para encontrar la igualdad de nuestras sociedades latinoamericanas que se ha perdido y para luchar por la dignidad y el derecho a vivir en libertad.







Prohibido Olvidar

Como cineasta, considero que el éxito en mi obra está en la creación de empatia y permitir a mi publico vivir nuevas experiencias que de otra forma, no podría vivir. En la exposición "Prohibido Olvidar" no solo va hacia un destino aparte al que considero, sino que, a partir de elementos en los que cualquier colombiano puede sentirse identificado, crea sensaciones complejas, un pesar que a como de lugar obliga al publico a guardar un lugar en su memoria. Colombia, pais sin memoria como se suele llamar a este pais, ha sido testigo de numerosos conflictos que ha hecho de este y sus habitantes un lugar apatico, desprendido e invididualista, ahí es donde entra esta obra que a pesar de que, a mi parecer, no deja un mensaje ni una invitación a una reflexion propia ni profunda, hace un considerable peso para dejar claro la intención de la exposición: "Prohibido Olvidar".

Algo notable en la exposición fueron las herramientas que usó, el hecho que usara como material elementos organico o que usara el ridiculo (ironicamente bastante a tiempo con las tematicas actuales) creo que permitieron de gran manera que su cometido se lograra.

jueves, 18 de febrero de 2016

Ética, una reflexión sobre la libertad - Fernando Savater

Para Fernando Savater el concepto de democracia se transforma a través de la historia, es decir que se redefine cada cierto tiempo. La democracia como se conoce hoy tiene como eje central una ética laica y universal.

La ética no es, como muchas veces se piensa, una especie de panacea universal para resolver todo tipo de conflicto en cualquier campo valorativo, es mas bien una actitud, una reflexión individual sobre la libertad propia en relación con la de los demás. Es la reflexión del sujeto que se sabe libre y lo que hace con su libertad. Allí se encuentra una gran diferencia entre la moral y la política, la primera es una reflexión del sujeto y de la calidad de su actuar, en cambio, la segunda se refiere a la función y el comportamiento de grupos humanos.

En tanto que la ética se preocupa por lograr mejores personas y la política, mejores instituciones, no hay una relación directa entre la una y la otra. Sin embargo, si existe una vía de reflexión en el momento en el que elegimos y votamos pues en este caso se utilizan desiciones éticas. Un mundo político idílico no descartaría los dilemas morales, aún el ser humano seguiría preguntándose y cuestionándose sobre su libertad.

Hablando ya, de que la ética es siempre de la persona, Savater expone la importancia de la otredad y el cara a cara en la ética, cada uno debe ser reconocido por el otro en su humanidad y tiene que conocer la humanidad de los demás para que a su vez puedan reconocer la suya, "los humanos nos hacemos humanos unos a otros".

En el momento en el que priorizamos la relación sujeto-objeto por encima de la relación sujeto-sujeto, somos nosotros mismos, los seres humanos, los que nos estamos mutilando nuestra propia humanidad. La ética no es más que recordar que una relación con otro sujeto es más enriquecedora para el ser humano que cualquier relación con algún objeto.

No hay que olvidar que se es individuo carnal pero también individuo social, por lo que no se puede prescindir de las obligaciones y vinculaciones sociales a las que la ética nos enfrenta. Uno es individuo porque interpreta la dimensión corporal y la dimensión social desde su propia libertad y responsabilidad. 

Tres núcleos de la ética:

La inviolabilidad de la persona:
Principio ético que se introduce en el ordenamiento democrático, se refiere a que "la persona tiene derecho a no ser sacrificada, ofrecida en holocausto, simplemente porque eso beneficiaría a alguien o algo."

La autonomía de la persona:
"La persona tiene sus propios planes y debe de tenerlos, debe tener sus propias posibilidades de buscar la excelencia, a su modo, sin necesidad de que todo el mundo se pliegue a un solo plan de vida establecido." Este concepto está vinculado muy estrechamente con la toleracia, "la capacidad de, pudiendo impedirlo o pudiendo utilizar a otros, permitirles que se comporten de un modo que nos desagrada." "LA TOLERANCIA ES APRENDER A CONVIVIR CON COSAS QUE NO TE GUSTAN. VIVIR EN UNA DEMOCRACIA ES VIVIR RODEADO DE COSAS QUE LE FASTIDIAN A UNO, QUE EN OCASIONES NOS TIENEN QUE DOLER, PERO ESE ES EL SÍNTOMA DE QUE UNO ESTÁ VIVIENDO REALMENTE UNA DEMOCRACIA, CUANDO NO ESTÁS TOTALMENTE A GUSTO."

La autonomía vinculada a la tolerancia es otro principio ético que se introduce en el ordenamiento democrático.

La dignidad de la persona:
Cuando desaparece la dignidad genealógica, heredada, surge la reclamación de cada individuo, de todos los individuos libres e iguales, a su propia dignidad a ser tratados de acuerdo con sus méritos o deméritos y no de acuerdo a su origen, raza, sexo, etc. Todo aquello que escapa a la capacidad humana de libertad, no debe ser tenido en cuenta en la reclamación de la dignidad.

El individualismo es, como muchos no creen, la ayuda que se le brinda a aquellos menos favorecidos en la búsqueda de una autonomía individual, que por falta de determinados mecanismos como educación e higiene, les es difícil alcanzar. 

Savater concluye con la afirmación de que la ética es proyecto infinito pues es la construcción de una humanidad por parte de los seres humanos, una construcción en la que se debe participar tanto en el ámbito individual, como en el ámbito social.

ETICA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA


Fernando Savater
Es muy común adjudicar a una mala administración política, la falta de valores éticos por parte de las cabezas administrativas de un gobierno y del texto de Savater me parece relevante la reflexión que hace acerca de la crítica ciudadana al servidor público en general, dada la importancia que tiene dicho ciudadano en la elección de dichas cabezas líderes en una democracia como la nuestra.
Al contrario de la moral, la ética atañe al individuo en relación con los demás, por lo tanto se puede hablar de cultura ciudadana. Esto me hace pensar en un derecho del ciudadano cuyas características de deber parecen a veces ser olvidadas; el voto. Es triste ver como las estadísticas revelan la baja apropiación del ciudadano de un derecho que en otras épocas parecía ser algo imposible de alcanzar, la elección de los gobernantes. Es desesperanzador ver como la desconfianza ciudadana o el desinterés por informarse más allá de la publicidad televisiva, atenta contra los núcleos éticos fundamentales propios de una democracia, según el texto de Savater. La autonomía, la inviolabilidad y la dignidad del individuo se ven violentadas por el mismo individuo que se rehúsa a participar en la elección de sus dirigentes, poniendo en peligro el bienestar del grupo.
 “En una democracia políticos somos todos” cita Savater reclamando a aquellos inconformes cuya única posición política está en criticar al gobierno sin siquiera informarse a la hora de votar, por ejemplo. Es el obrar por convicción el primer paso para comenzar una formación de valores éticos más coherentes y correctos, pues involucra los intereses propios en relación al entorno que lo rodea, así que el informarse, el tomar una posición y el defenderla son hábitos por convicción y por lo tanto éticos que en una democracia, pueden abogar por un manejo político más acertado.

PROHIBIDO OLVIDAR



Quizás sea relevante pensar en que el título de esta exposición plástica supone que hay una realidad escabrosa y aún muy vigente cuyo rastro no puede ser borrado de la memoria dado lo importante que es que un fenómeno como este no debería repetirse. Que puede significar dicho título para un habitante del interior del país o uno de un país extranjero, un capitalino más exactamente, al respecto de una realidad que no le ha tocado en suerte experimentar a sangre viva y que por ende no tiene tan vivo en la memoria.
Se puede pensar de tres imágenes particulares de la obra y a partir del título y de una lectura de cada texto que acompaña, que va dirigida precisamente a ese público, cuya percepción de la violencia puede estar un poco difusa y lejana, o quizás presentada como un relato amarillo espantoso que prioriza la inmediatez y pasa por alto las causas y las consecuencias; publico insensibilizado por las carencias tanto individuales como cotidianas, trayéndole las imágenes de la violencia ante sus ojos.
20 armas de juguete reproducen el audio de diferentes caras de la violencia mexicana y una descripción detallada escrita en la pared le da nombre en un lugar, un espacio y un tiempo. Trae a los oídos el sonido de las balas en cumpleaños infantiles o reuniones culturales haciéndonos parte de ello, involucrándonos en el asunto, pues nosotros sostenemos cada arma y reproducimos el sonido evitando que sea olvidado.
La escultura en hueso ¿la gramática del cuerpo deshumanizado en desuso; la perpetuación de la imagen del dolor de lo que estuvo vivo pero fue muerto violentamente? Esta imagen re significa el sentido del cadáver, deformándolo, volviéndolo escultura, haciendo vivo el pudor de la des humanización del mismo. ¿Puede ser irrespetuoso? De que serviría el luto si no se respetó dicho cuerpo cuando estaba en vida, y dicha deformación genera en mí como espectador una repulsión tan sugestiva, que indirectamente pide respeto por parte de la violación a dicha vida que habitaba dicho recipiente.
El hombre que se quita el camuflado y deja a un lado su arma, se quita el color de la violencia y las marcas de encima, la vida que dedico a ello y que ahora parece banalizada, carente, desnuda. Pero que también puede significar un retorno a la imagen pura y humana, inocente, pues es verdad que el uniforme es un símbolo y que puesto sobre cualquier cuerpo, lo carga de significados, cargas emocionales y sobre todo culpas.

Prohibido olvidar transmite un mensaje en un lenguaje inteligible para aquel espectador que no está al tanto, que aprende algo de la guerra pero quizás no dimensiona su peso, en un sentido sensitivo y emocional, nos hace parte de las obras y hace uso de imágenes impactantes que prohíben no estar informado o insensibilizado, que prohíben borrar una realidad que mal que bien nos atañe a todos.

miércoles, 17 de febrero de 2016

ÉTICA: NÚCLEO DE LA CONVIVENCIA

¿Qué actitud tomar, hoy, ante la vida, cuando se vive en un estanque en el que el canibalismo es ley? ¿Una como: si no puedes contra tu enemigo, únetele? ¿O la de: ¿si los demás lo hacen, por qué yo no?? ¿Es consecuente en grado alguno adoptar una postura 100% correcta ante un espejo que nos devela lo que realmente somos, y que no es precisamente nada bueno? No es sólo pesimismo a lo que apestan estas sencillas preguntas: resignación, obstinación, facilismo, miedo...

Somos perfectamente capaces de discernir entre el bien y el mal. Hablando éticamente, diríamos que pensar y actuar bien es, entonces, el fin noble y supremo de esa consciencia que nos es innata: ¿acaso no sabemos que ser golpeados duele, que recibir ofensa hiere, que perder nuestras cosas aflige, y que un sinfín de determinado tipo de actos, que sabemos muy bien, rebajan de una manera u otra nuestro bienestar físico y psíquico, no deben accionarse contra los demás? Sí. Lo sabemos perfectamente. Si no pudiese distinguir bien/mal, usted, o está enfermo, o es víctima de la coacción que sufrimos todos al enfrentarnos repetidamente a tomar decisiones contrarias y nos va moldeando. Claro, pero el grueso de la población, asumimos, es completamente normal. Y aún así, el reconocimiento de la humanidad es una cosa que para muchos no tiene ningún significado, no por inhumanidad, sino, más que todo, por cosas como ese afán (inexplicable) frenético por ganar (explicable) dinero y acumularlo (natural), o por simple egolatría, o es que ¿quién puede decir a ciencia cierta que motiva a la gente a hacer lo que hace?


Fernando Savater, en La ética que fundamenta la democracia, cita tres principios en los que debería sostenerse la democracia, íntimamente ligados con un comportamiento ético. No obstante, ¿no son la inviolabilidad de la persona, la autonomía personal y la dignidad de la persona, tal cosa, principios, nociones fundamentales, básicas, inviolables e inalterables, cuya vejación sólo pudiera venir de un aberrado? Y todavía, hay cosas tan insospechables e inverosímiles como paradójicas. ¿Quién puede imaginarse un mundo perfecto, en el que la perfecta armonía reine y la convivencia sea intachable, en el que el cantar de los pájaros se una a la voz del pueblo unido trabajando hombro a hombro por la coexistencia ideal? Puede que ya fuera mucho pedir, porque así como la actitud correcta debe ser un pilar principal de la construcción de una sociedad, así mismo el conflicto y la oposición son generadores de avance y desarrollo, de pluralidad, y pie para la inclusión y la igualdad. Pero es inherente a la confrontación la existencia de un ganador. Y la existencia de un ganador implica de inmediato posiciones de poder y no siempre (casi nunca o nunca) imparcialidad. Aveces parece que esos inventos, como dios y la ética, fueran instrumentos para controlar a los idiotas. Basta de preguntas.

PROHIBIDO OLVIDAR


PROHIBIDO OLVIDAR

Por: Exler Felipe Puerta Velasco



La primer conexión con la exposición es una guía sobre el uso de un mobiliario de 20 armas organizadas, de las cuales uno no espera que se encuentren tan involucradas con la realidad. La instalación pone al visitante del museo a sacar un arma y a oprimir un botón. Se escuchan distintas clases de balaceras, audios tomados de registro de los ciudadanos cotidianos de varios lugares de Mèxico azotadas por la violencia.

Este primer ejercicio de exploración de la exposición vale la pena analizarlo. La actitud inicial de los visitantes es jugar con las armas. Es creerse que son reales. Inevitablemente el ser humano termina jugando con ellas. Cada arma tiene láser, así que el juego se vuelve un poco mas interesante. Más todo cambia cuando se escucha la realidad. En el momento en que el objeto deja de ser ficción para ser emisor de la realidad, toda la concepción sobre la realidad que se está exponiendo cambia. Claro, en esta muestra de arte, solo se está escuchando, no se están viendo los videos originales que se encuentran en YouTube. Pero hay un lazo directo con la realidad. Hay un acercamiento crudo sobre lo que el arma ficticia representa sobre el arma real, que ha dejado secuelas en muchas personas, por culpa de la violencia social,

Ahora que se sabe de qué van todas las otras 19 armas, hay una decisión que tomar, que refleja el carácter que cada persona tiene con respecto a la crueldad humana y a la curiosidad que cada uno posee. ¿Escuchar más registros o parar y continuar con la exposición? Evidentemente leyendo cada arma a qué tipo de balacera corresponde, la curiosidad hace lo suyo. O se intensifica o se evapora. Sin embargo, al escuchar una profesora calmando a sus estudiantes en medio de una balacera con canciones, la decisión se vuelve más fácil.

La exposición empieza con lo cercano dentro de lo lejano. los tiroteos se viven en México, es latinoamericano, pero no es Colombia. No nos compete, no nos involucra. No obstante, la exposición nos va acercando a la identificación. Nos ubica en nuestro contexto. Ahora son piezas de arte hechas con hueso humano. La nota curatorial de Juan David Quintero cumple con su objetivo. Hacer que no se olvide. Hacer despertar, y caer en cuenta de la realidad de una historia de un continente ligada al conflicto armado. Ojo, no es recapacitar acerca del conflicto, sino del tiempo que lleva y de su extensión a nivel continental.

"Vida", "destino" y "búsqueda" son palabras talladas en cuchillos que forman entre sí un triángulo. Se sabe que una estructura con base en un triángulo tiene menos capacidad de derrumbarse, es más solida y fuerte. Pero cada lado debe mantenerse equilibrado con los otros. Un cuchillo puede quitar la vida, puede cambiar un destino, más siempre hay una búsqueda por eso. Por mantener la vida y por seguir al destino que cada uno quiere descubrir y lograr.

Si no quedaba claro el hecho de que la exposición buscaba reflexionar sobre la cantidad de tiempo que lleva el conflicto, la pieza Genealogía de la Violencia se encarga de enmarcarlo más. La intención se encuentra de manera evidente. Y de esta obra de arte, que se encuentra encerrada, hay un salto a la última. A una escultura que muestra el proceso de un hombre de retirarse su uniforme militar, en un proceso de cuatro partes. Probablemente el cierre más concreto. La indudable reflexión se enmarca sobre la concepción de la vida, y de la vida frente a la muerte que la violencia ha estado quitando.



Prohibido Olvidar prohíbe olvidar. Una exposición sencilla que lleva al manejo de un mensaje desde diferentes acercamientos que un visitante pueda generar con las piezas teatrales. Logran mezclar una obra propia, surgida de un imaginario humano, a una obra que utiliza la realidad para llenar de forma la conexión que el espectador pueda generar con el tema expuesto. Un poco corta, pero a su vez ligeramente efectiva, que lleva a una reflexión sobre el comportamiento humano, analizado desde las consecuencias del no-uso y no aplicación de los parámetros que Savater hablaba sobre la ética: la inviolabilidad, la autonomía, la tolerancia, todos ligados a una dignidad humana que es consciente de la existencia del otro como ser-humano. 


"PROHIBIDO OLVIDAR"

Cuando se nos propuso visitar la nueva exposición “Prohibido olvidar”, no pude sacarme de la mente un proyecto artístico,  que pensé manejaba los mismos conceptos: “La piel de la memoria”[1]. Este proyecto, que se desarrolló en un barrio de Medellín, buscaba generar a partir de las diferentes actividades e intervenciones de un colectivo de artistas, que vinculaban a la misma comunidad, liderado por la artista Susanne Lazy y la antropóloga Pilar Riaño, un proceso de perdón en una comunidad especifica agobiada hace décadas por problemas de violencia, narcotráfico, entre otros; donde a partir de la memoria de todas las historias de dolor que los unía, crearon un vínculo que los ayudo para empezar a cruzar esas barreras que entre ellos mismos se habían impuesto, además de nuevos proyectos que mejoraban el bienestar de la misma comunidad. En fin, un proyecto, que a mi parecer, tuvo éxito. Ahora bien, dada esta experiencia previa, cuando tuve la oportunidad de ver la exposición, los sentimientos que me despertó fueron muy diferentes. 
Entiendo la idea de concientizar aquellos problemas como la violencia o la desigualdad social, que traspasan nuestras fronteras.   Y si bien la exposición está realizada por varios artistas latinoamericanos, incluyendo colombianos, mexicanos, chilenos, entre otros, las obras no me transmitieron ese sentimiento de empatía entre pueblos y con el espectador, que esperaba. Pensé “que mejor forma de concientizar estos problemas, que haciéndolos visibles, y de alguna forma, propios para aquellas personas que no tienen un contacto directo”, esto con relación a los problemas de violencia. Pero las diferentes intervenciones lejos de acercarme, me alejaron. Pienso que debió ser el fuerte choque simbólico que tenían algunas obras, que lejos de acercarme, me causaron un distanciamiento. Por ejemplo, los elementos hechos con hueso. Si bien se puede suponer que la violencia y barbaridad puede encontrarse en cada uno de los rincones de América, el sentimiento que me despertó fue negativo. No creo que el artista se planteará crear un vínculo, sino al contrario, producir un choque tan fuerte en el espectador al producir elementos que no pareciera común encontrar asociados a esta barbarie, como una flauta y los zapatos de bebe. Aquella por la vinculación de acción que tiene con  el espectador, que implica tomarla entre la manos y soplar, me genero estremecimiento y un sentimiento de rechazo; y ésta, el zapato de bebe, produce un efecto parecido.



En fin, las diferentes obras crean evidencia de estos problemas que no se deberían borrar de la memoria, pero, a mi parecer, no despiertan esa empatía que produciría nuevas acciones o meditaciones sobre la manera de seguir avanzando en un proyecto de olvido con miras de perdón, que es a lo que pienso debería enfocarse.





[1] RIAÑO ALCALA, PILAR.  Encuentros Artísticos con el dolor, las memorias y las violencias. Iconos, revista de ciencias sociales no.21.  Año 2005. http://www.flacso.org.ec/docs/i21riano.pdf