miércoles, 25 de mayo de 2016

Brazil en negación



La idea de un gobierno “programando” a los seres humanos para su propio bien y el sano desarrollo del estado ha sido vastamente explorada tanto en el cine como en la televisión, bien podemos decir que se ha convertido en territorio común de la ciencia ficción y que incluso ha llegado a volverse mainstream de la mano de las aclamadas trilogías de The Hunger Games y Divergent, por nombrar algunas pocas. De más está decir que se ha tomado también la televisión apuntándole a nichos más específicos con series como The 100 o incluso series de anime como Psycho Pass, y en esta última específicamente me detendré más adelante, pero por ahora, urge habar de Brazil.
Brazil nos cuenta la historia de Sam Lowry, un empleado del gobierno que se ve envuelto en un escándalo gubernamental causado por el injusto encarcelamiento y asesinato de un hombre inocente, Sam es el encargado de limpiar los cabos sueltos con la esposa de hombre y a raíz de esto conoce a la chica de sus sueños… literalmente, sueña con ella. El caso es que su obsesión con esta mujer (quien además fue testigo del desafortunado malentendido que llevo a la muerte de su vecino) lo lleva a traicionar al gobierno lo que lo convierte automáticamente en un terrorista.
La película cumple con su cometido de mostrarnos una sociedad superficial y totalmente ignorante del funcionamiento político de su gobierno, son personas criadas para ser egocéntricas y aspirar al bien propio y la auto superación sin siquiera voltear a mirar a quién le están metiendo codazos, además, la burocracia toma control de absolutamente todo por lo cual cualquier acción pequeña se pierde entre montañas de papeleo. ¿No suena familiar? No digo que sea pues el retrato fehaciente de la sociedad moderna, pero de que tiene sus similitudes las tiene, y precisamente de eso es lo que quería hablar.
Me da la impresión que por el hecho de que la temática es un lugar común de la ciencia ficción tendemos a tomárnosla un poco a la ligera, pecamos de ingenuos como si de zombies o vampiros se tratara y descartamos por sentado que pueda llegar a suceder. Y a riesgo de sonar como uno de esos paranoicos que se tomaron muy a pecho The Matrix, ya está sucediendo, no al extremo de Brazil pero si por el mismo rumbo.
Ahora, vamos a analizar un poco la posición del gobierno en todo esto de la biopolítica, siendo optimistas, estaríamos hablando de un método de prevención para mantener a los seres humanos a salvo de sí mismos, y es que ya hemos demostrado que nosotros solitos no podemos pasar mucho tiempo sin cerrar el puño y dirigirlo con fuerza hacia la cara del prójimo, y suponiendo un tanto utópicamente que esta estrategia fuera exitosa me nace esta pregunta ¿Qué vale más?  ¿El libre albedrío o Una comunidad pacífica e ignorante pero feliz?
Y aquí volvemos a Psycho Pass, en esta serie de anime se cuenta la historia de una policía novata en una sociedad cuasi utópica donde no existe el crimen y los criminales son apresados antes de llegar a cometer cualquier fechoría, más o menos como Minority Report, pero con la diferencia (enormemente apreciada) que la aproximación al bien y el mal y los dilemas morales sobre la pregunta mencionada anteriormente se exploran de una manera muchísimo más profunda (sobre todo en la versión Director’s Cut) y tienen una aproximación más filosófica que desemboca en una reflexión más profunda sobre el peligro inherente del ser humano hacia sí mismo.
Creo que vale la pena ver esta serie, no solo por los dilemas filosóficos si no por la complejidad de los personajes, su interacción con el entorno y las decisiones que se ven obligados a tomar en momentos desesperados, y entablar un paralelo y una discusión en cuanto a los temas tratados tanto en ella como en la película y, sobre todo sentarnos a hablar muy en serio sobre qué de todo esto estamos viendo en nuestra vida diaria y nos está pasando desapersibido.

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